Brais Ruibal, talento SAE en Estudios Reno

24 Oct 2016
Brais Ruibal, talento SAE en Estudios Reno

El graduado en el Programa en Producción de Audio, Brais Ruibal, nos cuenta su experiencia después de haber culminado sus estudios en SAE Madrid y ser en la actualidad uno de los técnicos de los reconocidos internacionalmente, Estudios Reno, donde ha trabajado con artistas como Lígula, SCR, Mordem, Izal, Annie B Sweet, Berri Txarrak, Modelo de Respuesta Polar, Xoel López, Luis Brea, Nudo Zurdo, León Benavente, Ángel Stanich o el último disco de Chambao con Eduardo Cabra de Calle 13, del que ponemos el primer single.

¿Quién es Brais Ruibal? 
Nacido en Mayo de 1990 y natural de un pueblo pesquero de Pontevedra, Vilagarcía de Arousa, he pasado toda mi vida en torno a la música. La primera vez que subí a un escenario fue con 7 años y desde entonces, no ha habido forma de bajarme. Actualmente ya no sigo tocando ya que sólo me dedico al trabajo en estudio, ese lugar maravilloso y privilegiado en el que se suele ver con bastante antelación lo que va a ocurrir en los escenarios.

​Empecé clases de piano, solfeo y armonía con 8 años y desde ese momento empecé a componer, escribiendo alguna que otra melodía en los códigos de barras de las cajas gigantes de detergente en polvo. En la época del instituto empecé en la escuela municipal de música porque tenían una asignatura que se llamaba combo, en la que formabas grupos y tocabas cualquier estilo de música. Lamentablemente fuí lento en realizar la matrícula y no pude coger el puesto de pianista, así que cogí el de batería en unos grupos y el de guitarrista en otros, sin saber tocar ninguno de estos instrumentos. Así fue como aprendí a tocarlos y donde nació mi afición por las guitarras para no morir nunca.

De los 12 a los 16 años pasé por multitud de profesores, desde una anciana que tenía un piano de 108 años con candelabros y que me hacía tocar Richard Clayderman para sus nietas, hasta un profesor que se desplazaba 50Km para venir a casa a hacerme tocar la Sonata Patéthique de Beethoven o el concierto nº2 op.18 de Rachmaninoff.

Tras unos años de búsqueda de sonido e identidad y tras pasar por numerosas bandas de muy diversos estilos, me adentré en el mundo de la música moderna, sobretodo en el Jazz; del que con mucho esfuerzo pude salir, por que es como arenas movedizas que si te quedas el tiempo suficiente ya no sales. Después de la universidad decidí introducirme de lleno en el sonido, en la física que ocurría cuando tocaba y me apunté a SAE Madrid, que me permitió entrar de asistente en Estudios Reno, donde ahora poco a poco voy produciendo trabajos muy chulos.

¿Cuál es tu actual responsabilidad dentro de la Industria del Entretenimiento?
La responsabilidad es máxima ya que trabajo en un estudio con una trayectoria increíble y la calidad de este estudio con los trabajos que hago no puede verse perjudicada. Es cierto que esta responsabilidad no se adquiere sin ser consciente del entorno y del contexto artístico que nos rodea, así que lo primero es posicionarme e ir adquiriendo la confianza del entorno. Concretando, mi responsabilidad es de producir, grabar y mezclar en el estudio.
¿Cuál fue tu experiencia educativa en SAE Madrid y en qué crees que ha influído en tu futuro profesional?
Para mi fue una experiencia corta, imagino que le pasa a casi todo el mundo, cuando empiezas a estudiar este tipo de programas principalmente se hace por vocación, y como siempre pasa en estos ámbitos siempre hay algo más que aprender. Lo bueno de SAE Institute es el networking que ofrece y que bastantes profesionales confían en los estudiantes que salen dispuestos a trabajar en cualquier campo de la industria del entretenimiento. Gracias a mi formación previa y la obtenida en SAE Madrid, tengo la suerte de que un sector de la música confíe en mí y la técnica y conocimientos que adquirí en SAE Madrid me han dado la seguridad necesaria para poder trabajar en situaciones delicadas.
¿Cómo fueron tus comienzos en el terreno laboral?
Mis comienzos fueron adecuados, empecé desde abajo que es lo que hay que hacer. Es bastante sorprendente lo que se aprende escuchando a las mentes pensantes y sacar tus propias conclusiones de porqué cada una de ellas opina diferente. Esto me ha permitido desarrollar una personalidad y opinión bastante propia, que ayuda en el proceso artístico. Con el paso de las semanas empecé a quedarme como técnico asistente de diferentes productores que acudían a Reno; desde ese momento, por necesidad imperativa adquieres más responsabilidad y tu opinión se refuerza. Todo esto me empujó a pedir más trabajos y poder ejecutar técnicas diferentes, experimentar y sobretodo, alcanzar el sonido deseado, que suele ser la meta.

​Cierto es que los comienzos fueron un poco duros por que compaginaba los estudios en SAE Madrid con las prácticas en Estudios Reno y no te daba muchas horas libres al día, por decir algo, unas 3 horas. Todavía conservo muchas de las tareas que desempeñaba en el pasado (hace ya 3 años), como limpiar, ordenar, clasificar, etc. Creo que es sano y necesario para mí, siempre te hace ver el estudio desde una perspectiva más real: "Reno es la casa del artista y a mi me gusta que los artistas que vienen a visitarme se sientan como en la suya".

¿Qué consejo darías a los estudiantes de SAE que actualmente están formándose para entrar a formar parte de la industria a la que tú ya perteneces?
Es muy importante desarrollar una personalidad y opinión propia, siempre respetando la del resto del equipo. Pero si es cierto que a veces hay que garantizar que lo aprendido en SAE avance al mismo ritmo que la indsutria y sea compatible con lo artísticamente adecuado. La teoría es algo que no siempre funciona en el campo y un estudio es como un laboratorio donde experimentas continuamente.

Desarrollo continuo del gusto y cercanía con la actualidad, son quizás los pilares más importantes para poder ofrecer algo atractivo que hará que los nuevos técnicos llamen la atención. Mucha gente sabe y puede mezclar rock sonando a rock, o techno inglés sonando como James Blake, pero hay poca gente que consiga una fusión (por ejemplo de esos dos estilos) bonita y estéticamente correcta. En la actualidad en España no hay mucha variedad, el 70% de la música suena igual y utilizan las mismas palabras en el mismo orden. Sería maravilloso que se atrevan a no quedar fuera del éxito inmediato. Los nuevos técnicos deberán ser los artistas que faltan en los grupos, aportando distinción. Creo que es importante que ya en la escuela se les inculque el estilo, el sonido y la personalidad. Si la meta es el éxito, el público, el reconocimiento; hay que construir primero un terreno donde consumir dicho producto no parezca una alineación del mainstream.

El consejo es HAMBRE.