Life after SAE: Una mirada a los profesionales que forman parte de nuestra comunidad Alumni en SAE Institute

09 Ene 2017
Talento SAE _ Javier_Quesada

Javier Quesada, antiguo alumno de Audio y trabajado en equipos de reconocimiento a nivel iberoamerciano como mejor sonido en los Premios Fenix, nos cuenta sus inicios como profesional, sus motivaciones para estudiar lo que le apasionaba y su experiencia por los estudios y pasillos de SAE Institute Barcelona. Conoce su historia y los últimos trabajos en la posproducción de audio para cine.

La motivación

Cuando entré a estudiar a SAE Barcelona quería aprender a producir discos, quería ser como Nigel Godrich, pero recuerdo un día llegamos a un punto en el temario que se trataba de sonido para imagen y cuando hicimos los ejercicios, me gustó demasiado y uno de los maestros me dijo que debería dedicarme a eso. Cuando regresé a México, no conocía a nadie que hiciera diseño sonoro para cine pero sabía que los amigos de mis hermanos trabajaban en cine, así que me puse a investigar hasta que conseguí los datos de Z-Tracks, la casa productora de Alejandro Gonzales Iñárritu en México en ese momento.

Ahí me entrevisté con Martín Hernandez y me ofreció un puesto como trainee sin goce de sueldo pero podía ir todos los días al estudio a conocer como era el proceso de postproducción de sonido de una película y como de dividian las tareas. Me tocaba ayudar en todo, grabación de foley, grabaciones de campo, editar y podía asistir tambien a la mezcla final de las películas. Fué un año y medio muy duro porque no recibí ni un centavo pero se puede decir que fué como mi posgrado, mi rito de iniciación en la industria y fue ahí donde hice las primeras relaciones laborales y amistades que mantengo hasta hoy en día como es el caso de Sergio Díaz, de quien he aprendido muchísimo.

El único secreto es que realmente te encante lo que haces, querer trabajar y querer seguir aprendiendo a hacerlo mejor.

Experiencia profesional

La postproducción de sonido para cine y televisión consiste en un trabajo muy coordinado de colaboración y de rigor con el objetivo de entregar un producto que ayude a la directora o al director a contar una historia y llevarla a su máximo potencial. Dependiendo del tamaño del proyecto y del presupuesto el equipo puede ser tan grande como 40 personas o tan chico como 1 o 2 personas, aunque no es lo ideal.

Las tareas que hay que saber hacer son diversas pero hay que saberlas hacer bien todas, sobre todo en México en donde los equipos de trabajo tienden a ser más bien chicos y dividirse mas tareas entre menos personas que en EEUU:

  • Buscar sonidos ambientales especificos para un proyecto y tengo que viajar y grabarlos. Este es un buen cambio de ritmo en un trabajo en donde casi siempre estás en un estudio sin ver el sol. Grabar foleys,  que consiste en recrear dentro de un estudio todas las acciones que se ven en pantalla, una vez grabado hay que editarlo, ponerlo en sync, limpiarlo... a veces hay que actuarlo y grabarlo uno mismo.
  • Edición de diálogos, limpiar cualquier ruido de producción que pueda traer que sea externo a la diégesis de la película, ecualizarlo, nivelarlo pero sin quitarle dinámica, filtrarlo o tratarlo con efectos si es que es el caso de una voz por teléfono o de una criatura, etc
  • Edición de la música, que involucra el score que oye el espectador pero también la música diegética que oyen los personajes. Esto viene con sus propios retos y posibilidades creativas.
  • Grabar y editar los “hard effects” que necesita la película, todos los sonidos que no se pueden grabar dentro de un estudio como motores, vehículos, detonaciones, animales, fuego, agua, puertas u objetos que no pueden transportarse y hay que ir a grabarlos.
  • Construir y editar las atmósferas y el sonido de fondo que ocurre en cada escena.
  • Mezclar la película para articular y darle forma final a todo este material, convertirlo en un producto homogéneo y escoger los elementos mas indicados para contar cada escena.

A veces hay que hacer una de las anteriores, a veces hay que hacer ¡todas las anteriores!

Recientemente terminamos Desierto de Jonás Cuarón que estuvo en cines, y estoy muy contento con el trabajo que hicimos porque tuvimos tiempo de hacerlo con el detalle que requería y estoy contento por como sonó en las salas comerciales.

 

En este caso me tocó ser el responsable de todo el foley de la película. Fue un trabajo de varios meses grabando y editando elementos. Para grabar los pasos de los personajes, por ejemplo tuve que ir al desierto a recrear todos los pasos de los diferentes personajes en diferentes texturas. También tuvimos que grabar todos los sonidos que hace el perro en la película en el estudio y en exteriores. Esto fue un reto porque al grabar animales, no es tarea fácil. Puede que los perros hagan un gruñido espectacular pero si no estabas grabando, es prácticamente imposible que lo repitan. Esta película fue nominada a mejor sonido en los Premios Fenix que se celebraron el mes pasado. ¡Así que me da gusto que otras personas hayan visto el trabajo que hay detrás!

Entre mis proyectos, acabo de trabajar en el último largometraje de Amat Escalante La Región Salvaje -premiada en Venecia 2016 con un León de Plata a mejor director - y en la opera prima del director Joseph Hemsani, Mientras el Lobo no está - presentada en el Festival Internacional de Cine de Los Cabos (2016)ambas tienen fecha de estreno este año. También estoy por arrancar en un corto independiente sobre el terremoto del 85 en México. 

¿Qué se aprende después de estar presente en 24 créditos de películas/series/documentales vinculado al sonido?

En cada proyecto se aprende algo nuevo, cada proyecto se tiene que atacar desde un ángulo distinto y tiene necesidades diferentes y metas diferentes.
Es un trabajo de colaboración en donde los egos estorban en el proceso creativo y en el flujo de trabajo. Hay que aprender a ser lo suficientemente abnegados para saber que somos un departamento mas del crew y que si lo que has hecho no funciona o no encaja con el proyecto y hay que regresar y tirar 3 o más días de trabajo y hacerlo de otra forma, se hace.

Estudiar en SAE

En SAE tuve una experiencia increíble, no sólo por estar en otro país si no porque estaba aprendiendo algo totalmente nuevo. Así que todos los días eran diferentes y nuevos para mí. Cuando entré a SAE no sabía absolutamente nada del mundo del audio y de todo lo que hay detrás de las películas que vemos, los discos que escuchamos, los conciertos a los que vamos, los programas de radio que oímos, los videojuegos que jugamos, el diseño acústico que hay detrás de los recintos donde se crean y se consumen todas estas cosas etc etc.

Fue muy motivante saber todas las cosas que existen en el mundo que dependen de gente que tenga pasión por el sonido. Y sobre todo fue muy gratificante para mí el nivel de los maestros, no solo por su nivel académico si no por su nivel de pasión por el sonido que se palpaba y se contagiaba cuando hablaban en clase. Eso para mí fue crucial ya que me encontraba muy lejos de casa y con un presupuesto para vivir muy limitado así que lo que me hacía levantarme en las mañanas era estar en SAE atendiendo a clases.

En SAE aprendí a usar las herramientas que uso en el día a día y usarlas bien, ya que cuando estás ya trabajando no sólo tienes que saberlo hacer si no hacerlo rápido. Así que agradezco todos los ejercicios y exámenes de ProTools que me hicieron pasar. Pero más allá de las herramientas me enseñaron a tener códigos éticos que aplican en cualquier estudio en el mundo. Algunos conceptos clave que recuerdo de mi estancia en SAE son que el ego se queda en la puerta cuando entras al estudio y que, la actitud y el trato personal son bien bien importantes. Sin entender estos dos conceptos yo diría que de nada sirve ser un crack o tener un oído perfecto pues nadie querrá trabajar contigo.

Toma nota

Para quienes quieren comenzar en esta industria, mi consejo es que sean abiertos, sean humildes, sean pacientes, probablemente tengan que sembrar 1, 2 años o más hasta que puedan empezar a cosechar.

Tengan curiosidad, vean muchas películas con el mejor monitoreo que puedan conseguir, se puede aprender mucho escuchando lo que hacen otros. Lean cuanto encuentren sobre el tema. Y la más importante, péguensele a los mejores y aprendan de ellos, sean personas fiables, responsables y cuando estén trabajando dejar el 120% en su trabajo, cada proyecto y cada crédito es su carta de presentación más reciente.